Guillermo López (soitu.es) me manda un e-mail comunicándome que lo expresado en mis comentarios durante la mañana de hoy es un delito. Yo le respondí esto: (Basilio Pozo-Durán)
No sabía que un tal Guillermo López me tuviera que declarar delincuente, como has comprobado he dejado de emitir esos comentarios cuando habéis sido justos y habéis eliminado el comentario a uno de mis artículos que publiqué hoy donde con ironías sobre mi medicación se me hacía mofa tildándome de enfermo como poco.
En el momento en que lo habéis eliminado y dicho “anónimo” ha sido declarado también un delincuente he creído justo el que hayais tratado a todos por igual.
Por cierto, no sabéis la ilusión que me hace declarar ante la Justicia por haber escrito y publicado lo de “muerte al Borbón” ;-)
(Sí, sí, lo he vuelto a escribir, entrecomillado y con guiñito, pero ahora sólo se considera una “cita textual que hace referencia a otro texto ya no alojado en esta web”, por lo que no es delito. Jejé. Uno, que estudia).
Ah, la próxima semana estaré en Madrid y presentaré la denuncia contra Micromedios Digitales y un tal Alberto que colabora con vosotros que, ya puestos a declarar delincuentes, pues voy a presentar también en la Agencia Española de Protección de Datos la denuncia por el mismo asunto que ya presenté en comisaría de la Policía Nacional.
Será fácil sacaros unas pelillas, pues hay bastante jurisdicción al respecto con casos a favor de gente que ha visto desvelada su dirección de correo electrónico por el mismo procedimiento usado por Alberto.
¡Qué cosas verdad! Puestos a buscar delincuentes… ¡Qué nervioso te pones Guillermo por unos comentarios! Si hubiérais eliminado desde primera hora el comentario a mi artículo que me tildaba de enfermo me habría creído vuestra voluntad de ser justos, pero como habéis tardado en hacerlo pues me dije: si éste me insulta y se le permite a mí también. Ya sabes, lo de si todos moros etc…
Seguid echando unas risas, y haciendo muñequitos y contadores a costa de la tragedia de los parados de este país. Y tranquilos que eso no es delito, aunque está muy feo.
¡Uff, cuánto tiempo llevo perdido contigo!
Hasta otra ;-)




