Trabajadores inmigrantes, nada que celebrar en el Día del Trabajo en Estados Unidos (Basilio Pozo-Durán)
Trabajadores inmigrantes, nada que celebrar en el Día del Trabajo en Estados Unidos (Basilio Pozo-Durán)
Este lunes 7 de septiembre Estados Unidos celebró el Día del Trabajo con 14 millones 900 mil desempleados, y entre 3 y 4 millones de trabajadores inmigrantes que viven en la pobreza y la marginación.
Su trabajo en la industria agrícola del país genera 28.000 millones de dólares cada año. Son los encargados de cultivar y cosechar las frutas y verduras en Estados como California, Texas, Oregon, Michigan, Arkansas o Louisiana. A menudo lo hacen a cambio de unos salarios por debajo del nivel de pobreza, y en su jornada laboral están expuestos a altas temperaturas, sin ningún tipo de protección, y debido a la transitoriedad de su trabajo no tienen derecho a servicios médicos o de beneficiencia pública.
Estas condiciones de trabajo son denunciadas por organizaciones como el Sindicato de Trabajadores Agrícolas (UFW, por sus siglas en inglés) o la Unión de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), que en 2008 denunciaron a Cal-OSHA, una agencia encargada de la seguridad en el trabajo, haciéndola responsable de la muerte de varios trabajadores inmigrantes que murieron fulminados por las inclemencias del sol y las elevadas temperaturas.
En estas circunstancias, cuesta trabajo comprender que aún así sus condiciones de vida sean mejores que las que padecían en sus lugares de origen.
En este Día del Trabajo, Obama habló en un acto organizado por la mayor central sindical del país, la AFL-CIO, en Cincinnati, en el Estado de Ohio. Dicha central sindical se opone al Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Pero el presidente no dedicó su discurso a hablar ni de la crisis económica ni del TLC, sino que aprovechó para hacer un adelanto del discurso que pronunciará en el Congreso para defender su reforma del sistema sanitario.
Además de en la agricultura, la hostelería es otro de los sectores que más trabajadores inmigrantes emplea en Estados Unidos. A la espera de que se reactive nuevamente el consumo, los trabajadores inmigrantes ven cómo se reducen cada vez más las ventas, y con ellas las remisas que envían a sus países. La mayoría se encuentra en una situación complicada, pero que todavía no ha llegado a tocar fondo como para decidir abandonar Estados Unidos y regresar.
Otro problema con el que se encuentran estos trabajadores son los impedimentos de todo tipo para poder sindicarse. Así, el Consejo Sindical para el Avance del Trabajador Latinoamericano (LCLAA, por sus siglas en inglés) pidió en este día que el Congreso apruebe cuanto antes el conocido como proyecto de opción libre para el trabajador (EFCA, por sus siglas en inglés). La central sindical AFL-CIO apoya este proyecto que facilitaría la sindicación de estos trabajadores.
Con un desempleo estatal del 9,7 por ciento, que asciende al 13 por ciento entre los latinos y al 15,1 por ciento entre los afroamericanos, este Día del Trabajo, lejos de ser una fecha para celebrar y festejar los derechos laborales de los que disfrutan, la mayoría de los trabajadores inmigrantes ha tenido que seguir trabajando, como un día más. Y han sido muy pocos los que han podido aprovechar para viajar o compartir una comida con sus amigos.
Izquierda Unida, única formación política que no visita Guinea Ecuatorial (Basilio Pozo-Durán)
Izquierda Unida, única formación política que no visita Guinea Ecuatorial (Basilio Pozo-Durán)
IU de nuevo del lado de los derechos humanos, y el resto del lado del capitalismo.
El Gobierno español ha viajado a Guinea Ecuatorial con una comitiva encabezada por Moratinos y Fraga (fue él quien firmó la “independencia” de la antigua colonia en 1968). Acompañados por supuesto de los principales empresarios de las constructoras y energéticas españolas.
El actual presidente de Guinea Ecuatorial, Obiang, lleva presidiendo el país 30 años después de llegar al poder tras un golpe de Estado con la excusa de devolver la libertad y la democracia al país. Guinea Ecuatorial es lo que se conoce como un “petropaís”, con apenas 500.000 habitantes es el cuarto productor de petróleo del África subsahariana.
El petróleo es la peor desgracia para sus habitantes. En las zonas de extracción petrolífera, las compañías de los países industrializados hacen y deshacen a su antojo, con seguridad privada y el propio ejército del país protegiendo todas sus instalaciones, e impidiendo a la población transitar libremente.
A los ecuatoguineanos no se les permite trabajar su propia tierra: hacer obras para agua potable, para agricultura o para el consumo eléctrico en los hogares es toda una odisea, mientras las petrolíferas cuentan con vía libre para realizar cuantas obras sean necesarias para el buen funcionamiento de sus industrias y de sus barrios residenciales al estilo occidental.

Que Moratinos y Fraga salgan en la foto bajando juntos del avión ya lo dice todo. Menudos adalides de las libertades y de la democracia. Hace un año que Guinea Ecuatorial permitió la entrada al país de observadores de derechos humanos de la ONU, y el relator dio cuenta de los abusos a la población, la ausencia de libertades, etc. Sin embargo el permitir la entrada del observador al país es gesto suficiente para que el Gobierno español elogie los adelantos en derechos humanos, que es un país moderno y bla bla blá.
En la comitiva están presentes también representantes de todos los grupos políticos con representación parlamentaria… EXCEPTO IZQUIERDA UNIDA.
Pues sí, una vez más nos quedamos solos defendiendo los derechos humanos y decimos “no” a participar en este lavado de imagen de un gobierno golpista, en un país que vive bajo una dictadura en la práctica. Un ejemplo: el parlamento del país, con 100 diputados, tan sólo tiene un representante del partido opositor (en el periódico “Público” aparece una entrevista a este diputado).
Y encima luego habrá que aguantar a Zapatero y a sus aliados en la ONU hablar de “alianza de civilizaciones”, “cooperación al desarrollo” y otras cuantas mentiras más.
Así que éste es otro de los muchos motivos por los que cada día debemos sentirnos más que orgullosos de pertenecer a IU y ser coherentes en todo momento con nuestros principios.
Para que nazca un libro (Basilio Pozo-Durán)
Para que nazca un libro (Basilio Pozo-Durán)
A los textos sin libro, a las vidas sin voz:
No es literatura, ni filosofía barata, ni simples juegos de palabras, tampoco hablar de lo que otros no ven. Lo necesario es, únicamente, tener algo que escribir. Ni siquiera que expresar, única y realmente necesario, imprescindible, algo que escribir. Para nada, sentirse llamado/a a ser escritor/a.
Cada día te quiero más. Siguiendo el impulso amoroso (iluso o ingenuo) han nacido muchos libros. Y no son los más deseados por sí mismos, sino por las hazañas amatorias que cuentan y que los lectores sueñan realizar alguna vez. Cuánto daño han hecho estos libros. Porque hablaban sólo de mitos literarios y no de relaciones personales reales. Para cuando los lectores se dieron cuenta de que ese amor era sólo literatura ya todos buscaban editor para publicar este otro libro: cada día te odio más.
Todo parece sonar mejor si se publica en forma de libro. Tendremos entonces que hablar de fetichismo libril, de la eroticidad de una edición de bolsillo o de una de tapa dura. Son esos que los guardan en el armario del baño junto al cepillo de dientes. El sexo, siempre tan literario.
Otras veces se usan para explicar, para quitarle el velo al mundo, a la vida. A éstos en concreto los llaman “libros de texto”, como si los demás contenieran sapos o fideos en vez de texto. Su labor la llaman didáctica, pedagogía, educación, formación, etc. Lamentablemente, para cuando sus lectores descubren su verdadera naturaleza: manipulación, adoctrinamiento, etc. ya es demasiado tarde y se encuentran fotografiando jardines en lugar de saltando sobre ellos.
Incluso están los que sirven para decir qué son y cómo se deben usar. Los consideran complejos electrodomésticos con letras en vez de botones que nos proporcionarán confortabilidad, paz, verdad, felicidad.
Como en todo, también hay discriminados. Son esos que tratan de los marginados, de los expulsados de los paraísos del capital. Y, como sucede en la comunidad humana, son denominados de todas las maneras menos como libros. Los llaman manifiestos, panfletos, hojillas, propaganda…
Extrañamente son de éstos últimos de los que más necesitamos. No los encontrarán en ningún lugar, ni físico ni virtual, de esos que dicen almacenar libros. Basta con andar con paso enamorado hacia los perdidos, los ocultados. Es lo único necesario para que nazcan libros. Lo demás es sólo una leyenda, literatura pura, puro simulacro.
Unter Eis (Bajo Hielo) (Falk Richter) (Basilio Pozo-Durán)
Unter Eis (Bajo Hielo) (Falk Richter) (Basilio Pozo-Durán)
Coches felices que compran rayos de sol
Ahora que ya todo es real… te imagino
Ahora que ya todo es real… te imagino (Basilio Pozo-Durán)
Sintagmas en las copas. De los árboles aterrizan raíces aéreas. En los pétalos de aquella flor los capitalistas discuten si el mundo se termina o se acaba. Y como la noche se hacía muy larga, como ya casi nadie duerme todo lo que hay que dormir, y cada vez quedaban menos pétalos para discutir… apareció el viento empujando al sol, a las almohadas y a las flores de otras geografías. Y con la luz más real de la ciudad todos duermen satisfechos.
Las sílabas, en esos sus incisivos tan separados, parecían engordar hasta hacerse palabras: luz, flor… y mar. Ahora han acordado dejar de discutir y arrojar los pétalos a la fuente. Piden que llegue un viento capaz de secar la mar. Ya no les sirve para viajar, ni para pescar, ni para desalar su agua y poder bebérsela. Ahora algunas penínsulas son islas, y las islas son restos arqueológicos sumergidos. Y a menudo llega un viento que arranca árboles, derrumba edificios y arrastra automóviles, pero que no logra secar la mar. Todo por una sílaba que quiso ser palabra. Y con la mar más real de la ciudad todos duermen satisfechos.
Junto a las flores hay un bebé sucio y frío que las devora una a una. Una montaña de violines rotos lloran al fondo de la escena en un travelling interminable. Son campos y campos de flores desfloradas. Y yo estoy aquí, con el miedo como única flor de esta primavera que me estafó. Y con la flor más real de la ciudad todos duermen satisfechos.
Ahora, justo ahora que todos duermen, ahora que ya todo es real… te imagino.
El verdadero Club de París es argentino
El verdadero Club de París es argentino (Basilio Pozo-Durán)
Si se escucharan las guitarras… Si hubiera montañas… Y calles estrechas… Y casas blancas… Y los arcos andalusíes… Que los árboles no llegaran tan altos, que fueran sólo olivos. Y que lo azul de esta bandera se cambiara en verde. Y más poetas y menos teóricos. Un olor a hierba recién cortada y el sol que se cuela hasta las horas de la noche. Pero es más el deseo de conocerla, de acabar comprendiéndola en tantas cosas que no me hacen reír.
Hoy celebra este país el día de la industria y la presidenta reunió a los principales del sector para hacer balance y presentarles nuevos proyectos. Un anuncio los levantó de sus asientos y abrió los informativos de todas las televisiones: Argentina ha pagado su deuda con el Club de París. Gran ovación y felicitaciones de todos los partidos políticos. Cristina Fernández se enorgullecía recalcando ante los medios que su Gobierno saldaba las deudas no sólo de su responsabilidad sino también las deudas originadas por gobiernos anteriores.
El Club de París es una sociedad integrada por grandes economistas y sufragada por los principales países capitalistas de este mundo horrible. La idea surgió de Felipe González y de otros estadistas europeístas para establecer un foro económico alternativo al FMI y al BM, ambos más influidos por Estados Unidos. Fue el Gobierno argentino de Carlos Menem, gran amigo de Felipe González, el que se guió por las consignas económicas de este Club de París, lo que supuso, entre otras cosas, radicales privatizaciones de servicios públicos. El Club le prestaría grandes sumas de dinero que ya devolvería una vez que esa política económica empezara a dar beneficios.
Pero el beneficio no llegó. Hubo recesión, corralito, falta de liquidez… Entonces el Estado decide intervenir en la política cambiaria del peso argentino con el dólar estadounidense y modera la liberalizaciones volviendo a controlar las tasas de las importaciones y exportaciones del país. Y Argentina empezó a crecer a una velocidad máxima de un 8% del PIB. Ahora que ya sólo podrá crecer al 5% o menos la oposición mete miedo con la inflación y vuelve a exigir más liberalizaciones.
Pero el beneficio entonces, aunque tarde, sí llegó. Se empezó por pagar la deuda al FMI y se prometió a lor argentinos que desde ese momento los beneficios se destinarían a mejorar la vida de los más explotados del país y ya nunca más se usarían esos beneficios para pagar deudas a organismos económicos extranjeros no-democráticos.
La memoria y los derechos humanos en esta República sólo alcanzan para sentar en el banquillo de los acusados a algunos ex-militares genocidas de segundo o tercer rango. Pero no llega más allá. Nunca alcanza para ese 30% de argentinos en situación de pobreza relativa (disponen de una renta inferior al PIB por habitante).
Si alguien de ese 30% vio los informativos o se enteró de la noticia por la radio, esta noche, mientras mira las estrellas, se quedará dormido soñando que también él y millones como él deberían ser el único Club de París para la Presidenta de la nación.
La mayor deuda para un país debe ser siempre la que contrae con sus ciudadanos.


