Miguel Delibes, en páginas de diez en diez (Basilio Pozo-Durán)
Leí “El hereje” atraído por el título y la imagen de la portada, más que porque se tratara de una novela de un autor ya veterano como Miguel Delibes. Me lo regalaron para unos reyes, yo cursaba 4º de ESO, tendría unos 16 años. Cada noche me metía en la cama, sentado con la espalda apoyada sobre el cabecero y la almohada, y leía diez páginas, sólo diez. Sobre la cama siempre estaba el DRAE en edición de dos tomos para consultar los términos y palabras que desconocía, y también tenía un bolígrafo y un folio doblado varias veces en el que anotaba qué pasajes me gustaban más (de página a página, las primeras o últimas palabras de párrafos, etc.). Viví en esa ciudad y en ese tiempo durante un ratito cada noche antes de quedarme dormido. Y no faltaba nunca a mi cita con esa historia que se ha quedado grabada en mí para siempre. Gracias Miguel por hacerme feliz de diez páginas en diez páginas.



