-Ya no tiene ningún cargo. ¿Cómo ve la Andalucía actual?
-Caótica, como toda España. La política de ahora es la cosa más frívola. Cuando veo los titulares: Zapatero, Rajoy, la corrupción… Este es un país de chorizos y de una Justicia que no funciona. Un país que vota y eleva a los altares a los ladrones, que los jalea. Lo del PP me parece un desastre. Pero cuando la Junta pone un pleito a Aznar por la deuda histórica y lo retira cuando cambia el Gobierno en Madrid… Eso es la degradación de la Justicia, es propio de quinquis de la política. También veo que una parte del pueblo andaluz tiene unas tragaderas enormes.
-Pues vaya panorama….
-Estamos en una época de caciquismo. Hay cosas que denunciaron Joaquín Costa y los teóricos de la regeneración que las estamos viviendo. En la Costa del Sol y algunas instituciones hemos tenido excelentísimos chorizos, que roban y roban. Esa corrupción de arriba termina por llegar abajo, y así llega a otros, que son corruptos pequeñitos. La corrupción ha conseguido hacer cómplices.
-¿Qué le parece esta crisis?
-Lo que digo ya lo dicen hasta los economistas de derechas. El sistema capitalista tiene crisis periódicas de sobreproducción. Esto ya lo denunció Marx en El Capital. Llega un momento en que se produce tanto que no se puede vender, y se cierran fábricas, se echa a los trabajadores y crece el paro. Cuando Occidente ha crecido metió en esa dinámica a China, India, Brasil y otros países. Pero no se puede hacer un capitalismo para un mundo sin fin. También hay otras crisis, de alimentación, medioambiental… Es una crisis de civilización.


