-¿Los frecuentes pactos con el PSOE han perjudicado a IU?
-Yo creo que sí. Me remito a la experiencia de los últimos 20 años.
-¿Usted pactaría con Zapatero?
-Es que yo no pacto con personas, sino con programas, para conseguir objetivos. A veces me han llamado mesiánico, pero he sido hiperrealista. Y esto vale incluso con los sindicatos. Yo no tengo ningún sindicato.
-¿Tampoco es partidario de apoyar a CCOO?
-Izquierda Unida no debe estar vinculada a ningún sindicato por norma. Coincidirá más con algunos, pero depende. Cuando la iniciativa de las 35 horas, mis sindicatos eran USO y CGT. ¿Por qué? Porque fueron los que lo defendieron, y entonces no lo hicieron ni UGT ni CCOO. Tengo ideología, pero no ataduras.
-A veces da la impresión de que IU es Izquierda Desunida…
-Debe haber pluralidad, debe ser así, pero no confundirla con banderías. Eso a veces es falta de preparación, o falta de honestidad política. Hay una ley de honor que implica que el debate debe estar reñido con el filibusterismo. IU puede asumir el coste de la pluralidad, pero se han pagado las consecuencias del filibusterismo de Nueva Izquierda, que estaban vendidos al PSOE, como se ha visto con muchos de sus miembros.


