Que los sueños rotos y cuándo vuelves (Basilio Pozo-Durán)
Una estrella perdida, que se escondió de esta noche tan noche. De saber que la buscan los perdidos en ciudades encantadas que van a dar el mar que es la soledad. Ni peces ni barcos. Estrella oculta, cansada de mar.
Convertida en amar (esto es, asoledad; no-soledad, no-mar), fue a brotar en el sitio justo donde más se extraña el mar, donde más lejos queda. Fue del sintí hasta el contigo. Brilló allí donde la soledad no tiene un desierto de agua para hundirse.
Sintí o contigo. Ser o noser. O juntando todo hasta que seamos estrella de mar. Si es que amar es matar el mar, matar la soledad. O más bien amar la soledad, ya más muerta que nunca, en tu cuerpo salado de sudor y flujos.
Amar la soledad más muerta justo ahora que mis cinco dedos como puntas de estrella penetran tu sexo. Cómo amar. Así. Justo así. Sólo así. Así nomás. Aquí. Así. Ahora. Así.
Y entonces, estrella perdida, olvida. Las palabras que no llegaron a tiempo. Los trenes que están por partir hacia el Sur. Que hay fiestas, que acaba, que los sueños rotos y cuándo vuelves. Todo. Olvida todo.



Como me gusta leerte, sobretodo cuando se de que hablas ;0)
Billones de besitos :0*