Metrópoli diminuta (Basilio Pozo-Durán)
Que no me guardas ni sostienes. Que te muestras y te escondes según tu capricho. Que devoras árboles y fuentes. Que levantas papeleras y cajeros automáticos.
De asfalto y aceras, en calles todas iguales. Tan limpias, tan ordenadas. Las flores en el sitio reservado para las flores, los coches en el señalizado para coches, los peatones detenidos donde marca esa pintura, los carteles colgando justo esos centímetros por encima de nuestras cabezas.
Que no me guardas ni sostienes. Que te expandes y cada vez me pareces más pequeña. Que entierras ríos y circunvalas los barrios. Que suenas hueca y orgullosa como una gran campana.
De rostros y cuerpos, en caminos todos iguales. Tan vestidos, tan arreglados. Los pelos en el sitio reservado para ello, el dedo gordo del pie justo en ese hueco de la sandalia, el pantalón cayendo a esa altura para mostrar sin mostrar, las marcas etiquetándolos ahí donde mirar está bien visto.
Que no me guardas ni sostienes. Como estas palabras que te nombran mientras dejas de existir. Que fabrican tu presencia en un mundo tan vacío de ti como de mañana.
Esta metrópoli diminuta me pasa lista y yo le respondo ausente. Quiero decir sin ti. Absurdo. Sin sentido. Envidiando tantas lejanías que te retienen.



Ais la envidia, q mala es :OP
Besotes gordos :O*