Cuento de pirámides (Basilio Pozo-Durán)
Nos sorprende como un cuento de pirámides levantadas por civilizaciones a años luz de distancia. Detrás de cada gran construcción nos aguarda el mismo misterio: un amor desmedido. Por otra persona, por una idea, por sí mismo. Porque cuando llega todas las medidas son pocas para saber cuánto es. ¿Cuánto amor? ¡Cuánto!
A lo de antes y a lo de después lo llamamos vida, pero es sólo por la inercia del nombre. En realidad es sólo un no-saber-qué-hacer. Con el tiempo que se hace pirámide. Con la noche que se vuelve pirámide. Con las calles que son pirámides. Impertinentes. Orgullosas. Soberbias. Aterradoras pirámides de minutos y minutos que nos cercan.
Entonces, cuando apenas nos quedaba espacio, por una rendija, entre pirámides y pirámides, se cuela. Y parece que viene para quedarse. Con la seguridad de una pirámide se convierte en horizonte que oculta todas las demás pirámides que antes nos acechaban. Y hoy sigue ahí. Mañana también. Y pasado. Y al otro. Pero, ¿cuánto se quedará? ¿Cuánto es amor? ¡Ay, cuánto!


